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"No se deja de pedalear cuando se envejece... Se envejece cuando se deja de pedalear".
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jueves, 7 de febrero de 2013

Una historia de SERVICIO AL CLIENTE!!

Como casi todos los domingos, nos vimos allá en la base de la montaña, listos para recorrer veredas trepados sobre las dos ruedas que acarrean no solo nuestros pesados culos, sino también el montón de ganas, energía y buen humor con que nos equipamos, además de la gran dosis de insensatez sin la cuál no sería posible explicar las mega–madrizas que nos ponemos un fin de semana si y otro también en una actividad frenética que lleva ya muchos, muchísimos años.

Mientras el resto de "Toston Bikers" se alista, me trepo a la cleta y doy unas leves vueltas de reconocimiento verificando que todo funcione: frenos, clips de los pedales, cambios... ¡Chin! ¡Los cambios se trabaron!¡Carajo! ¿Que será? No lo se, y lo peor es que todos ya están listos y comenzando a tomar vereda.
¡Me lleva! Maldigo entre dientes y comienzo a seguir al grupo esperando que no sea nada de cuidado y que se destraben con un poco de suerte... Nada.
Pinches cambios no sé que les pasa. El pelotón se aleja, la bici se me queda en posición 1–1 y por más que le meto caña, mis piernas se mueven como las del Oso Yogui, pero no avanzo.
Un pensamiento sombrío me aqueja y comienzo a aceptar la triste realidad, mi bici no jala y tendré que regresarme sin rodar. Es casi una tragedia. Mientras estoy que me decido y no, sigo pedaleando y moviendo la palanca de los cambios a ver si logro descifrar el galimatías.
De pronto, recorriendo con la vista el mecanismo delante de las palancas, encuentro la falla: la funda del chicote del cambio delantero rota... ¡Noooooo, maldición!
El grupo se detiene allá en la primera loma del sendero al darse cuenta que me he rezagado mucho.
Me esperan y mientras me acerco me preguntan: ¿Pasa algo? ¿O vienes de huevón?

– No ca', esta pinche funda del cambio que se rompió, no tensa el chicote y no hace los cambios.

Pero ya sabemos del ingenio del mexicano que no tiene límites, asume y vence todos los retos.

Y arrimándonos un poco a donde se colaba el solecito, porque el frío estaba cañón, comienza la labor quirúrgica de "entablillado" de la funda rota.
Nada que unos cinchos estratégicamente colocados por las hábiles manos de nuestro cirujano de cabecera y sus dos instrumentistas no pudieran arreglar.
Los cambios trabajando al 50% fueron suficientes para completar una rodada de aquellas que llamamos "rompe–piernas".

El lunes, la bici al taller. Cambio de fundas y de chicotes; ingue–su.
Ya con la bici trepada en el banco de las agonías, nos damos cuenta que un rayo está roto. Ni modos. Cambio de rayo.
 – Ya no le muevas. Le digo al mecánico, porque le empiezan a salir cosas.
Sin embargo no hubo manera de evitarlo, para cambiar el rayo roto hubo que desmontar la llanta, la corbata, el líquido sellador, en fin, todo el mugrero.
Y como si mi boca fuera de profeta, se jodió el asunto.

Después de armar todo y montar la llanta, la válvula da lata.
Pinches pivotes franceses, son una mierda. Se tuerce el vástago, no entra el aire, hay que sacarlo con una operación tan delicada que parece que estás trabajando con nitroglicerina.
Como puede, el mecánico le mete aire a la llanta, cierra la válvula que a esas alturas estaba de mírame y no me toques y de volada, sospecho que para que no me diera cuenta, monta la rueda en la bici y me la entrega... ¡Listo jefe!
– Sale, cuanto se debe.
– Son 100 de las fundas y chicotes, 30 del rayo y 50 dela mano de obra.

Y ahí voy, muy contento con mi bici "como nueva" solo para darme cuenta, llegando a la casa, que la mendiga llanta estaba ponchada hasta abajo... ¡Carajo! ¡Pinche mecánico de mierda!
 Voy de vuelta. A esa hora el tráfico ya estaba de locos (y eso que todavía no estaban los estúpidos retenes), llego al taller y ya sabes... la sonrisa entre imbécil y penosa del mecánico y la pregunta inteligente: Que ¿no quedo?

Respiro hondo, no quiero bronca, solo quiero mi bici reparada.

De nuevo la suben al potro de los tormentos y después de media hora de especulaciones, diagnósticos, suposiciones, etc. se dicta el sabio veredicto: hay que cambiar el pivote porque ya no sella.
– Y ¿Cuánto el pivote?
– Es que no se venden sueltos. Sólo el juego completo con las válvulas. 200.
– Bueno, dámelas. De volada el cambio de pivote, aire y listo. ¡A la casa! Llego y la misma historia. La llanta ponchada hasta el suelo... ¡CARAJO! ¡CARAJO! ¡MIL VECES CARAJO!

Lleno de ira, me pongo a hacer la reparación yo mismo. Desmonto todo, reviso y encuentro la válvula dañada por la base, justo en la unión vulcanizada con la corbata.
Recurro al ingenio de nuevo. Si ya me sacó una vez de la bronca, pues ahora también, ps'quechingaos!

Le adapto un parche de cámara, armo todo y... Chihuahuas mi bomba no sopla lo suficiente para sellar la cubierta con el rin (tubeless). Ni modo, a la gasolinera. La inflo de volada y me regreso a la pileta del agua... brtbrtbrtbrt, el agua chacualea y las burbujas salen como si fuera sifón.
Me gana el coraje, grito furioso, miento madres... Me medio calmo y desarmo de nuevo.
Otro invento. Quito el parche, desprendo la válvula dañada y uso una de las nuevas recién compradas... aaaaahhh huevooo!!

Vuelvo a armar. La espalda lleva rato que me está matando. Se hace noche y el frío comienza a calar.
– Pinches espátulas no sirven ¡Carajo!
Todo me empieza a estorbar. Me machuco un dedo; maldigo por lo alto. Y para colmo, ME ROMPO LA UÑA DEL PULGAR... ¡MALDITA SEA! ¡SU PUTA MADRE! ¡ME ROMPI LA UÑA DE TOCAR LA GUITARRA!

Armo como puedo; furioso, congelado, roto, con la espalda en un espasmo de dolor.
Carajo, la pinche bomba otra vez no infla. A la gasolinera de nuevo. Son casi las doce de la noche, estoy frustrado, estoy... estoy... ...ESTOY QUE ME CARGA LA CHINGADA!! (Para ser absolutamente preciso y no dejar nada a la imaginación del lector).

Regreso a la casa con la llanta inflada, la meto a la pileta del agua y ...brtbrtbrtbrt las pinches burbujas parecían oxigenador de acuario.

Me di por vencido. Demasiado dolor, demasiada frustración, demasiada bilis y para colmo; ¡Mi uña rota! Peor no podía ir. Mal dormí esa noche y en mi mente obsesa solo había un objetivo: Arreglar la pinche llanta.

¿Que hago? ¿A quien se la llevo?

Necesito la corbata nueva. Le marco al taller, le explico la falla. Hay que cambiar la corbata; dicta el diagnóstico.
– Fta' y ¿Cuánto?
– Ps es que viene el juego completo; las dos corbatas, las válvulas, el líquido. Todo por 900.
– ¿Quééééééé? ¿Y no hay otra solución?
– La verdad no. Ese es todo el kit, si quieres me dejas el líquido y te rebajo 150.
– Deja lo pienso. Sale, gracias... (gatomadre, pensé)

 Y mientras mascullaba mi frustración, voy pasando frente a la "Casa del Ciclista" y de suerte un carro iba saliendo, así que me estacioné...
Ding – Dong, suena la campanita al cruzar la puerta.
– Buenos días. Se escucha la voz detrás del mostrador y se asoma un tipo grandote con cara de buena gente ¿Que se le ofrece? Le hago un resumen de todos mis males y me dice:
– ¿Hay la trae?
– Ajá, en la cajuela.
– A ver, bájela.
¿Que podía perder? Fui por ella, la subo al mostrador y de entrada me pregunta: ¿Usted la armó?
– Mmjj ¿Por qué?
– Ps' es que está mal armada.
– Mmmmm, y ¿Cómo ves? ¿La podrás arreglar?
– Es que la corbata no sirve, pero podemos hacer un truco. Déjemela y en la tarde le digo que se puede hacer.
– Sale
Vuelvo en la tarde:
– ¿Que cree? que no ha sellado. Le puse látex y hay que darle tiempo. Véngase mañana.

Miércoles, paso en la noche, está cerrado... mmmmm le marco al cel.
– Tuve que salir, pero dése una vuelta mañana.

Jueves, media mañana. Me la entrega, voy feliz. Salgo a entrenar al Sierra por la tarde y ¡No puede ser! ¡Se sigue bajando!
Es muy poco, le voy a echar aire... psssssssssssssss 40 libras... ¡Madres! se sale el aire a chorros. 

Viernes, me mira pasar por la puerta del negocio y le noto la mirada de "ya valió madres"
– ¿Que le pasó?
– No, que se le sigue saliendo.
– Déjeme checarla. Mmmm es de la base de la válvula, déjemela la voy a volver a pegar.
– OK, mañana vuelvo.

 Sábado por la tarde, llego a la tienda,
– Cómo ves que no quiere sellar. Necesito hacerle un truco, le voy a meter una cámara más chica invertida para reemplazar a la corbata y con eso queda. Pero necesitas dejármela. (A estas alturas ya habíamos roto el turrón y ya éramos brothers y hasta nos tuteábamos tú).
– Mmmmmta es que mañana iba a ir a rodar.

Hace cara de preocupación.

Después de cinco días batallando con la maldita llanta, había comprado la bronca como suya y estaba realmente comprometido con el resultado.
Durante esos días fui observando su proceso de búsqueda de una solución y la verdad me fue dando un ejemplo de empatía. Recordé mis cursos de Servicio al Cliente y me di cuenta que nunca había conocido a alguien tan tenaz en buscar una solución a un problema.
Los otros mecánicos siempre me dejaron con mi bronca, en todo caso hicieron lo que siempre hacen y de lo que tanto nos quejamos: se han convertido en "cambia piezas". Ya no se emboletan en los problemas, te venden la refacción cara, te la montan y en la montaña te vienes dando cuenta que no la ajustaron bien, o que no la calibraron, en fin, que NO HAY COMPROMISO.

Allí, frente a aquel mostrador, me di cuenta de que aún hay gente que es profesional de su trabajo y que se compromete hasta el tuétano...

– Híjole, como le hacemos. No te puedes quedar sin rodar. Te voy a proponer algo, a ver si quieres. Mira yo tengo una bicicleta que armé, es una Specialized, a lo mejor no es como la tuya, pero la bici anda bien y si quieres te la llevas.
– No Gerardo ¿Cómo crees? si no queda la llanta, pues no voy a rodar. No pasa nada.
– Nooooo, noooo. La verdad es que ya debería haber quedado, pero no se por que no sella bien. Ya le cambié la válvula. De plano ya encargué la corbata, pero no me llegó. Con eso va a quedar. De verdad, llévate mi bici.

Fue tanta la voluntad, fue tal la actitud, las ganas de ofrecer un "Plan B" que no me pude rehusar.

El resto de la historia la conocen los que rodamos el domingo.

Ciertamente el traer una bici diferente te pone retos: el cambio de geometría, el peso diferente, los cambios, el paso de la transmisión, en fin, que fue una rodada con una exigencia mayor, pero feliz. 

Quiero agradecer a mi amigo: Gerardo Jaime y reconocer su actitud y sentido del SERVICIO AL CLIENTE. Lo encuentran en la Casa del Ciclista que está sobre la López Mateos en Oxtotitlán. Altamente recomendado.

PD: La llanta me la entregó ayer y textualmente "a prueba de balas".
El entrenamiento de hoy en el Sierra fue por la zona de las piedras, ruda para las llantas y bien, sin fugas y subiendo y bajando como coyote en el monte. ;-)


martes, 9 de octubre de 2012

El Chileno que hizo historia...

Crónica de una rodada.

Siete de la mañana, la alarma del despertador insiste en interrumpir el difícilmente logrado sueño: no, nooooo, no me quiero levantar, no puede ser, mejor hoy no voy. Y le pico al botón "nap" queriendo diferir el momento de la verdad, ese momento en que te levantas sin ganas, te decides a dejar las sábanas calientitas y te metes al baño despacito, tratando de no hacer ni el menor ruido, no sea que despiertes a medio mundo y entonces sí "arde Troya". Desde anoche dejaste la ropa de ciclismo acomodada, te metes las licras, el jersey, te echas agua en la cara para espabilarte, te cepillas los dientes y terminas de vestirte, te pones una gorra, una chamarra y listo, a la montaña.
Mientras montas la bici en el rack vas haciendo un inventario mental: el camel con agua, ya! los zapatos, ya! el casco, ya! los guantes, ya! parece que todo está en orden, así que vámonos. En el camino vas pensando; a ver quien llega, mmmm, el Profe, no, no creo, ese ya es un huevonazo; el Jerry, si, a ese no lo aguantan en su casa; el Chucho, pue' que, con eso que no tiene correo; el Sherpa, a ver si le dan permiso, ya ves que le pegan; Abraham, quien sabe, ya ves que andaba torcido; Denis, ese si llega, fue el que mando el correo; Cutberto, también, él va a poner la ruta; Roland, no, ya ves que anda en Francia; Raúl, quien sabe, seguro en lunes lee el correo que mandó Denis ayer; JC, mmm no confirmó; Botello, hace rato que no lo veo y también andaba muy huevón; El Moy y Saúl, sabe, tiene rato que no se aparecen, se supone están entrenando para el Chupacabras; Juan Ma, tampoco, seguro anda en la moto...
Y así, llego a sitio de salida, 8:30 mmmta'! no hay nadie, carajo me hubiera dormido otro rato.
8:40 acabo la taza de café y el sandwich de desayuno. Y de mis cuates, nada, ni señal. Pongo música, afuera de la camioneta hace un frío del nabo, mejor aquí adentro los espero. 
Por fin van llegando, uno por uno, comienza la chorcha, que onda? cómo estás? y nos vamos integrando a la charla mientras afinamos detalles con las bicis; lubricación, aire, suspensiones, pedales, todo a punto, aquello se convierte en una romería.
En eso, Beto comienza a platicarnos el plan para la rodada: miren, subimos por la Jabonosa y bajamos por el single hasta El Contadero, luego subimos hasta el acueducto y seguimos hasta arriba por el camino al 365º luego bajamos por las piedras y la Bajada de Mine, ¿Qué tal? No manches Beto, nos quieres matar!! ¿Es en serio? 
En esto estamos cuando llega jadeando, lleno de sudor, la respiración entrecortada por el esfuerzo, un compa que venía por la carretera rodando desde Toluca. Nos saluda ¡Buenojh diajh! con un acento de extranjero. ¿Hola que tal, desde donde vienes? Sho vengo dehde Toluca. ¿Y a donde vas? Voy para Vashe. ¿Por la carretera? Sí, por la carretera. Oye, pero eso está muy cañón, digo, por lo peligroso, ¿vas solo? Si, voy solo. ¿Y allá te esperan? ¿Te traen de regreso? ¿O cómo te regresas? (parecía interrogatorio de la AFI) No, me subo al camión y me regreso. Mmmta! pues con cuidado, porque la carretera es peligrosa y más yendo solo, está muy angosta. Si, graciah! 
Oye, ¿eres chileno? ¡Si! ¿en que se me nota? Pues en el acento. ¿Y uhstede han ido a Vashe? Pss claro. ¿Y por la montaña? Ssssssee, lo  nuestro lo nuestro lo nuestro, es la montaña. Caramba, entonceh uhstedeh deben andar muy duro. Ps ni tanto, ni tanto...
Y en eso el "hermano Jerry" se ablanda y la suelta: oye ¿Y por que no mejor te vienes con nosotros? vamos a hacer algo acá por la montaña, algo tranquilo, unos 20 o 25 kilómetros, digo, porque para Valle si está muy peligroso, en cambio acá, pues damos una vuelta leve y listo. 
Y pregunta el Chileno: ¿Y no hay muchah bajadah técnicas? porque sho no soy muy bueno para las bajadas.
El Jerry: No wey, todo es tranquilo, una que otra bajadita, pero sin broncas.
Y bueno, entonces si voy.
Sale, pues vámonos!!
Así enfilamos en caravana, la primera parte todo mundo platicando, ji ji ji, ja ja ja, y llegamos a la Jabonosa, le sacamos la vuelta hasta llegar al single track y ahora sí, primera bajada grande. Ahí vamos todos, uno tras otro, vueltos la madre (que raro) disfrutando del single, bueno todos menos dos, uno: el chileno, que se le subieron los ovos hasta la garganta y otro: el Jerry, que se tuvo que quedar a esperarlo y a darle el ABC del descenso en bicicleta de montaña: párate bien en los pedales wey, echas las nalgas hasta atrás y vas controlando con los frenos.
Mientras, abajo, el frío nos estaba calando y ellos no llegaban. 
Al fin, por allá saliendo del bosque alcanzamos a ver a Jerry, pero el Chileno no aparece, no se ve, ¿se habrá regresado? No, no, allá va saliendo del bosque también, lo vemos a lo lejos y ¡madres! caída entre los zacatones, se levanta, se monta y ¡madres! nueva caída. Se levanta, se acomoda, y de pronto se da cuenta que lo estamos viendo a lo lejos desde el llano. Se monta de nuevo queriendo componer la figura, y aplicando sus nuevos conocimientos de la técnica del descenso rueda unos metros y ¡madres! al suelo de nuevo.
Fffta' este cuate se me hace que no va a poder. 
Al fin llega donde nosotros. ¿Que pasó mi amigo? Y nada, eh que el asiento ehtaba muy alto. Bueno, pues ajústalo wey porque esto apenas comienza. ¿Pero si puedes? ¿Seguro que quieres seguir? Si, si quiero.
Mira Chileno, por cierto ¿cómo te llamas? Antonio, me shamo Antonio, pero podeh decirme Toño.
Sale mi Toño, ¿ves aquel camino que pasa cruzando el río? Ese camino te regresa a la carretera, de ahí a la derecha sigues a Valle. Digo, por si la ves muy ruda acá en la montaña y te quieres regresar. 
No, seguro, quiero sheguir con uhstede. Bueno, pues a darle. 
Y va de vuelta al single que baja al Contadero, los Toston Biker's muy considerados, bajamos hechos la madre nuevamente y llegamos al entronque al final de la vereda. Mientras tanto Jerry haciendo labor de sacrificio lo vino esperando (ni modo, era su invitado).
Reunidos todos, hubo que volver a hacer el planteamiento: Mira mi Toño, hay momentos en la vida en que todo hombre debe decidir... Somos hombres o payasos! y ese momento ha llegado para ti.
De aqui todavía te puedes regresar, y pa'lante ya no hay nada más que monte. Mucha, muchísima subida y luego, pues todo lo que sube tiene que bajar. ¿Comprendes?
Y bueno, por subir sho no tengo problema, y decíme una cosa ¿lah bajadah son iguales a la que recién pasamoh?  No Toño, le contesto, ya pasamos lo más difícil, si acaso lo demás está igual o más tranquilo. Botello me ve y moviendo los labios me hace señas de "no mames, cabrón". Y se ríe y afirma, "si, ya pasamos lo más difícil" guiñando un ojo.
Y así seguimos con el Chileno aguerrido demostrando en la subidosa que piernas le sobraban ya que no se quiso quedar en la reta y nos rebasó en los primeros metros, hasta que comprobó que la subida era eterna y poco a poco el entusiasmo fue cambiando a sufrimiento. 
Pasaron los kilómetros y para nuestro buen amigo Toño, lo que comenzó como aventura se convirtió en pesadilla. Vino la subida hasta el bosque al pie del 365º y luego la tortuosa subida por el camino de las Piedras, no manches, el cuate se desmayaba, no podía más. Caminando, arrastraba la bicicleta, se había quedado muy atrás y ya no lo veíamos, ni lo escuchábamos. Comenzamos a gritarle, nada, sin respuesta. ¿Que onda, por donde se habrá ido? Silbatos, gritos, ¡Toñoooooo! ¡Toñoooooooo! nada, el pinche Chileno estaba perdido. ¡Puta! eso nos faltaba. Era la hora de las recriminaciones. Pinche Jerry ¿para que lo invitaste? ¿no te puedes callar cuando encuentras a alguien desconocido? ¡ya ni la chiflas!
y al Jerry en ese momento le llegó una luz de inspiración y sabiamente dedujo: "la próxima ves incluyo la pregunta ¿y que tal pedaleas?". No, bueno. Pues ahí para la otra.
Cutberto que era nuestro scout en esta ruta y Denis que andaba entero de piernas, bajaron entre el monte y en una vereda muy abajo encontraron su huella. 
Este cabrón encontró una bajadita y dijo: "por aquí papá" y agarró vuelo. Hasta que no vio a nadie y finalmente se detuvo y pensó (nótese la sagacidad de la mente): "Pincheh mexicanos, concha de su madre, sha me dejaron". Y ahora si le entró el miedo. Solo, en medio del monte y sin saber ni donde estaba.
Para su suerte, Beto que conoce el monte como pocos lo alcanzó a ver y le gritaba, pero el Chilenito no lo escuchaba porque traía sus benditos audífonos puestos. Cabrón! mil veces cabrón! 
Cuando por fin lo rescataron y se reunió de nuevo con el grupo, vinieron las cajetizas de parte de la concurrencia. Chucho, que ya había perdido la paciencia le dijo: mira pinche chileno, para empezar te me quitas esas madres de las orejas y luego, cuando te sientas perdido, ahí mismo te paras y te pones a escuchar para que identifiques los silbatos, no le sigas dando a lo wey, porque más bajas y más te pierdes ¿entiendes?
Lo acomodamos en medio del grupo y seguimos el calvario del ascenso. Por fin llegamos al 365º. Comida, agua, descanso, uff a toda madre.
Nuestro amigo creyó que era el fin del suplicio y que ya abajito llegábamos al estacionamiento.
Con esa esperanza se animó, se trepó a su bicicleta, se bajó, le bajó el asiento (para bajar bien), se volvió a trepar y comenzó a seguirnos en el descenso. La cuerda le duró unos treinta metros en donde la pendiente se hace algo así como ir bajando por una pared y ¿que creen? sí, claro... ¡Madres! al suelo de nuevo, se bajó de la bici y se aventó toda la bajada a pie, entre cargar la bici, arrastrarla, pegarse con los pedales en las espinillas, tropezar con piedras y raíces, e ir mascullando todo el tiempo "odio ehthoh pincheh caminoh concha de su madre!! debí irme a Vashe!! para que leh hishe caso a ehtoh pincheh mexicanohh". Durante un buen rato lo acompañé y para no impacientarme me puse a tararear una canción, y en eso voltea furioso consigo mismo, furioso con la situación y seguramente mentándome la madre por dentro y me dice "no entiendo como putas ehs que vienehs cantando vos, mientras que sho me vengo partiendo la madre!!" Ja ja ja ahora sí ya no me pude aguantar y mis carcajadas lo forzaron a subirse de nuevo a la bici, como para demostrar que sí podía... y... ¡madres! suelo de nuevo. 
Con mucha paciencia, nos fuimos alternando el cuidado del invitado hasta que felizmente lo depositamos en la carretera a la altura del Mapa. Y ¡lo increíble! todavía hizo amago de seguir con nosotros por la vereda hasta la Puerta del Monte. Nooooooooo!! ya nooooooooo!! TU TE VAS POR LA CARRETERA Y NOS ESPERAS EN LOS CARROS OK?? 
De plano hubo que negarle la última parte del camino por la montaña. 
No supe si era persistencia o necedad. En fin...
La moraleja de esta historia es: CUANDO VEAS A UN DESCONOCIDO PEDALEAR, POR FAVOR, POR LO QUE MÁS QUIERAS, NO LO VAYAS A INVITAR!!

martes, 4 de septiembre de 2012

Chupacabras 2012: El reto del desierto!!

Amigos del Toston Bike:
Estamos a un poco más de un mes de la edición XVI de la carrera del "CHUPACABRAS 100K" que se corre en el desierto de Chihuahua pegado a Cd. Juárez del lado mexicano.
Me falla la memoria, pero seguramente Toño o Abraham recuerdan cuantos años consecutivos el Toston Bike Team ha tenido representación en este legendario evento.
Para aquellos que todavía se están animando, les comento que tienen que hacer sus inscripciones antes del 30 de Septiembre con la tarifa de 50 USD siguiendo las instrucciones de la página oficial del evento: http://www.chupacabras100km.com
Este año se anuncia una modificación a la pista y parece que será más técnica que en versiones pasadas.

Mapa del nuevo recorrido:

Ya existe un contingente de Toston Biker´s entrenando para ir al Chupacabras, y vaya que si entrenan!
El domingo nos pusieron una friega en la subida al 365º que por cierto, estaba padrísima, buen clima soleado, excelente condición del terreno, sin lodo y con muchas emociones en la "Bajada de Mine"... guau!! daban ganas de volver a subir para repetir la bajada.

Pues ahí está la invitación para la carrera de los 100 Km. 

Siempre es un orgullo ver a nuestros amigos coequiperos portando sus Jersey's del Chupacabras ganados a fuerza de pedalazos, fuerza y consistencia en el desierto.

No se olviden dejar sus comentarios...

lunes, 6 de agosto de 2012

Londres 2012: Bicicleta de montaña... Conoce la Pista!

La bicicleta de montaña estará presente en los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
La fechas son:
  • Sábado 11 de agosto prueba femenil a partir de las 6:30 am (hora de México)
  • Domingo 12 de agosto prueba varonil a partir de las 7:30 am (hora de México)
Si quieren conocer la pista, vean este video con el recorrido completo...



Y no, amigos del Toston Bike, no se trata de la alameda de Toluca, no se confundan!
Se trata de la ¡Pista Olímpica! Que a mi me parece una vacilada!!
Si alguno de nuestros amigos que no practican el ciclismo de montaña ve la competencia, va a pensar que mentimos cuando nos escucha platicar de nuestras hazañas en el monte. Y es que esta pista no tiene ningún reto, ni de subida, ni de bajada. Va a estar super-aburrida.
Y pensar que en la competencia va a estar la "crema y nata" del ciclismo de montaña, esta pistita hasta parece una ofensa.

¿Ustedes que opinan? ¿Les parece la pista digna de una competencia de tan alto nivel?

Escriban sus comentarios!!

martes, 17 de julio de 2012

El Toston Bike en XTREME Magazine

En el marco del Desafío Bike Marathon Turbo que se corrió en el parque El Ocotal, nuestros amigos del Toston Bike fueron entrevistados por el programa XTREME Magazine.
He aquí el video...

viernes, 10 de febrero de 2012

Lance Armstrong "la libra" de los casos de dopaje...

Los fiscales federales archivaron una investigación la cual ponía en duda la integridad moral del ciclista estadounidense Lance Armstrong de quien suponían había consumido sustancias prohibidas durante su brillante carrera deportiva.

De esta manera, el estrés, la espera, los rumores en torno a esta duda llegó a su fin cuando —después de casi dos años— el caso fue cerrado sin presentar ningún cargo contra el ciclista.

"Estoy contento. Me alegra que haya quedado atrás", dijo Armstrong en su primera entrevista desde que los fiscales anunciaron que cerraban el caso.

El siete veces ganador del Tour de Francia dijo que siempre confió en que no sería acusado formalmente, pero admitió que el peso de la larga investigación lo afectó, aunque "confiaba en que terminaríamos en este punto".

Para Armstrong, de 40 años, la decisión del gobierno de EU debería poner fin a todas las acusaciones o rumores de que utilizó fármacos para mejorar el rendimiento en su carrera.



Bueno, menos mal que Armstrong y Contador no fueron a los mismos tacos...
Al menos el gringuito fue más cuidadoso y los pidió de fajitas de pollo para no correr riesgos innecesarios.


Espero nuestros amigos Tostones tomen las mismas precauciones para futuras competencias ahora que los del TAS andan tan estrictos.


Ojo... mucho ojo, eh?

miércoles, 2 de noviembre de 2011

HISTORIA DE LA BICICLETA DE MONTAÑA

Hace mucho tiempo en el año 1930 en U.S.A, que entonces estaba a punto de entrar en guerra, se inventó la llanta ancha para las bicicletas (26 X 2.125 pulgadas) y esto trajo consigo muchas posibilidades de utilizar la bicicleta todo terreno. En el año 1933 Ignaz Shcwinn construyó, en Estados Unidos, una bicicleta de gran robustez, la Sckwinn Excelsior, que muy pronto se hizo popular entre los repartidores de periódicos a domicilio.
Pero fue hasta principios de la década de los 70 fue cuando inició la moda de utilizar la bicicleta en caminos de tierra. Surgieron entonces varios grupos de ciclistas que practicaban esta nueva modalidad entre ellos los llamados "The Canyon Gang" o para los no letrados, la Pandilla del Cañón, representados por los tipejos John York, Tom Slifka, Robert y Kim Kraft, que se dedicaban a realizar carreras cerro abajo en la montaña "Tamalpais" en el estado de California, pero las bicicletas que utilizaban eran de bicicross (con llanta muy delgada) que eran muy comunes encontrarlas en Europa en aquella época. Fue entonces que se les ocurrió a Joe Breeze, Charlie Kelly, Gary Fisher y Tom Ritchey el colocarle llantas anchas a sus viejas bicis de marca Schwinn Excelsiors que pesaban por lo menos 18 Kg y así obtuvieron más control y fueron los más veloces de la montaña.
Hacia mediados de la década de los setenta, justamente cuando nacían las primeras BMX (bicicletas para adolescentes, ideadas para practicar el cross), algunos aficionados crearon competiciones en descenso, sobre todo en el condado de Marin, al norte de San Francisco. Y fue entonces cuando se "redescubrieron" las viejas Schwinn Excelsior, que probaron su perfecta utilidad para las competiciones de este tipo.
Gary Fisher, uno de los pioneros del MTB, modificó su Schwinn, aplicándole los cambios de velocidad, para poder utilizarla también en subidas y no sólo en descensos.
Muy pronto, Joe Breeze compendió que el secreto de las viejas Schwinn no dependía del grosor de los tubos, sino de la geometría del cuadro. Estas consideraciones le impulsaron a construir bicicletas nuevas con bastidores de una geometría similar, pero equipadas con grupos más eficientes: había nacido la MTB.
En la historia de las MTB, además de Fisher y Breeze, ocupan lugares destacados los nombres de otros pioneros, como Charlie Cunningham y Tom Richey; Mike Sinyard y Tim Neenan, que crearon el Stumpjumper, uno de los modelos más famosos; y otros nombre como Murray y Ross, que saltaron a la fama gracias a las competiciones. Había comenzado la gran difusión de estas bicicletas en Estados Unidos, donde también reciben el nombre de "all terrain bikes" (ATB, que significa bicicletas todo terreno) o "fat tire bikes" (bicicletas de ruedas anchas).
Llegando el año de 1977 el todavía adolescente "Breeze" armo diez cuadros de Cromoly utilizando los mismos principios de la geometría de sus bicis Schwinn Excelsior y utilizó una de estas bicis en una carrera y ganó. Este nuevo tipo de cuadros de bicicleta inspiró a Fisher a conseguir uno igual y le pidió a Ritchey que le armara uno para él. De ahí que estas nuevas bicicletas se les llamó Mountain Bike o Bicicleta de Montaña.
En 1974 Russ Mahon, Carter Cox y Bernie Mahon fueron los primeros ciclomontañistas en participar en una carrera con un desviador trasero (derailleurs) que fue inventado en 1958 por un italiano de nombre Campagñolo para las bicicletas de ruta, esto llamó mucho la atención al resto de los corredores y para 1975 todos los participantes de carreras ya contaban con uno.
Esta bicicleta con los nuevos componentes pesaba poco mas de 20 Kg y claro 500 gr eran de tan solo la pata para sostener parada la bici.
Ya moldeada la bicicleta de montaña como hoy en día la conocemos los precursores fundaron sus propias marcas que fueron vendidas al cabo de una década a los emporios industriales del ramo.
Después de inventada la bicicleta de montaña, tomo un nuevo aire cuando se introdujo comercialmente la primera suspensión delantera en 1987 por la compañía Trek y con la guerra de tecnología y comercialización se presentó en 1990 la primera bicicleta con doble suspensión por la marca referida anteriormente con un peso similar a aquella de 1974.
A partir de 1985 el 60 % de las bicicletas vendidas en el mundo pertenecen a esta modalidad y de todas las bicicletas de montaña adquiridas, solo la mitad llegan a rodar en caminos o veredas de tierra, según dicta la estadística.
En cuanto a los materiales utilizados en la fabricación les podemos comentar que el acero prevaleció con bicicletas con peso por arriba de los 15 Kg. y fue hasta 1986 que los primeros cuadros de aluminio fueron apareciendo con la marca Gary Fisher y de ahí su popularidad creció por costo y ligero ganando el mercado. Mas adelante apareció en el año de 1991 bicicletas con cuadros hechos de titanio marca Yeti que es un material utilizado para la aeronáutica pero su precio hasta hoy en día esta por las nubes pero sin la menor duda este es el material más resistente y ligero para la Bicicleta de Montaña.
En cuanto a componentes la marca Shimano desarrollo la tecnología para esta modalidad y se comió a varios entre los que destaca la marca Campagñolo que inventó el sistema de intercambio de poleas.
Pocas veces se ha visto que un producto evolucione tan rápido desde su creación como la Bicicleta de Montaña que en tan solo 20 años ganó popularidad mundial y se practica en más de 200 países.
La bicicleta seguirá evolucionando tecnológicamente hasta quien sabe donde pero lo que no debe cambiar en el Ciclomontañismo es su verdadera esencia: El disfrutar de la naturaleza con el mejor medio de transporte para este fin: LA BICICLETA.
Las suspensiones delanteras de las bicicletas han pasado de tener recorridos de entre tres y cinco centímetros, a tener entre quince y veinticinco. Los frenos son de disco (desde los antiguos cantilevers), se han cambiado geometrías, materiales, y una larga lista que hacen la bici de un descendedor un parentesco a las motos de cross (MMX) actuales.

El C.O.I. (comité olímpico internacional) incluyó esta espectacular modalidad deportiva en las olimpiadas de Sydney 2000.
La palabra clave de este deporte es "mountain bike", que significa bicicleta de montaña, y para la que se utilizan las abreviaturas MB o MTB ("mountain terrain bike": bicicleta para terrenos de montaña). En realidad, se trata de una máquina mucho más versátil de lo que parece sugerir su nombre, ya que resulta adecuada para pedalear por cualquier terreno.